Darryl Strawberry dejó drogas, cárcel y una vida destruida por el amor de Dios”
Darryl Strawberry llegó a la cima del béisbol estadounidense, pero fuera del terreno su vida se estaba cayendo a pedazos entre drogas, alcohol, problemas judiciales y deudas. El exjugador de las Grandes Ligas pasó de ser una estrella admirada por millones a terminar preso y profundamente hundido por sus propias decisiones. Hoy, a los 64 años, asegura que rendirse completamente a Dios cambió el rumbo de su historia.