Los registros corresponden a 36 constituciones en junio, 28 en julio y 18 en agosto. A estas se suman otras 16 entidades que modificaron sus estatutos durante el mismo periodo, lo que evidencia que la actividad religiosa no se limita a abrir nuevas congregaciones, sino que también incluye procesos de reorganización institucional.
Las nuevas entidades se distribuyen en 13 regiones del país, aunque su presencia es más marcada en la zona central y el sur. La Región Metropolitana encabezó los registros con 32, seguida de Biobío con 15, Valparaíso con nueve y Los Lagos con seis, según los datos recogidos por Ex-Ante.
El fenómeno se desarrolla en un país donde el Censo de 2024 registró 2.466.607 personas mayores de 15 años que se identificaron como evangélicas o protestantes. Esa cifra representa el 16,3 % de la población de ese grupo de edad, aproximadamente uno de cada seis habitantes considerados por el estudio censal.
Los datos también muestran una evolución histórica. La proporción de personas que se identificaban como evangélicas o protestantes pasó del 13,2 % en 1992 al 15,1 % en 2002, antes de alcanzar el 16,3 % registrado en el censo más reciente, de acuerdo con las cifras publicadas.
La presencia evangélica destaca especialmente en varias regiones del sur chileno. Biobío registra un 33,5 % de población evangélica o protestante, seguida por La Araucanía con un 27,4 %, Los Ríos con un 25,9 % y Ñuble con un 23,7 %, según el mismo reporte.
Detrás de estas cifras existe una estructura congregacional diversa. Muchas iglesias evangélicas funcionan de manera autónoma y mantienen vínculos con organizaciones nacionales, lo que facilita que surjan comunidades pequeñas, arraigadas en barrios y localidades donde también pueden convertirse en espacios de acompañamiento y encuentro.
Fuente:Bibliatodo